No puedo ahorrar, ¡necesito ayuda!

En nuestro día a día a la mayoría de nosotros, no nos enseñaron a manejar nuestras finanzas de forma correcta y eso incluye el ahorrar.

Para muchas familias la palabra ahorro es sinónimo de “que alguien más disfrute el dinero”

¿Por qué? Porque tenemos la creencia mal implantada que si ahorro y me muero mañana, otro se lo va a disfrutar y es por esto, que muchas personas no ahorran.

Si bien es cierto que no sabemos qué puede pasar mañana, pero debemos ser sabias al momento de manejar nuestro dinero.

Hemos sido criados en tener cuidado de nuestro crédito, más que de nuestro dinero o ahorros, y no, no es que esté mal, al contrario, es EXCELENTE. 

Sin embargo, hay que tener un balance de lo que tenemos y hacemos con nuestro dinero.

Hay que tener cuidado de nuestras finanzas como un todo, dinero, ahorros, crédito e inversiones y todo lo que tenga que ver con nuestro futuro financiero.

Aún en las mismas instituciones financieras, lo que promocionan es que adquieras un crédito, y te ofrecen toda la gama de “beneficios” que pudieras obtener al obtener un producto de crédito. 

Para todo nos ofrecen credito, ¿te haz dado cuenta?

  • Viaje
  • Back to school
  • Resolver algo en casa
  • ¡Hasta para saldar deudas!

¿Cuando realmente veremos la promociones que nos inviten a ahorrar? O que nos motiven a invertir. 

La realidad es que nos acostumbramos a vivir en el momento que no pensamos en el futuro.

No nos importa lo que puede pasar, porque lo que puede pasar “no existe”

Sin embargo, cuando llegamos a cierta edad o a cierta época de nuestras vidas, es ahi que nos damos cuenta la gran metida de pata que hemos hecho.

¿Te suena familiar?

¿Qué es lo que puedes hacer?

Lo primero que te voy a invitar es a decidir, ¿que quieres hacer con tus finanzas?

  • ¿Para qué quieres ahorrar?
  • ¿Para qué quieres cuidar tu crédito?
  • ¿Para qué quieres invertir tu dinero?
  • ¿Cómo vas a manejar tu dinero?

Esto es importante, reconocer lo que quiero hacer para poder encaminarme hacia esa dirección.

Cualquiera que sea tu decisión, es importante que la tengas clara y trabajes con ella.

Lo que yo te puedo sugerir es hacer un balance y priorizar lo que quieres trabajar. 

No todo lo tienes que hacer de momento, pero para esto necesitas hacer un plan de trabajo para que no pierdas el enfoque y tu dirección.

Cuando yo estaba trabajando en mejorar mis finanzas, yo aprendí a usar el crédito, pero cuando no sabia manejarlo no lo usaba para nada. Lo que hacia era, que cancelé todas las tarjetas que no quería tener y solo me quedé con una que cumpliera con mis expectativas y necesidades. 

Mientras estaba trabajando en mi proceso de aprendizaje financiero, lo que hacia era que dejaba guardada mi tarjeta en casa y no hacia nada con ella, hasta que me sintiera segura de que iba a utilizar el dinero con el que contaba. 

De esta forma, gastaba dinero que tenia en la cuenta de banco y NO dinero prestado.

Esto no fue algo de la noche a la mañana, esto fue un proceso que fui aprendiendo.

Recuerda que todo es un proceso de aprendizaje y control.

Algo que debes tener conciencia es ¿quién esta mirando tus decisiones y acciones?

Nos olvidamos que los más pequeños nos están observando y ellos no aprenden por lo que decimos, sino por lo que hacemos.

Al importante que debes tomar en cuenta es: ¿Qué tus hijos están aprendiendo de tu manejo de dinero? ¿Qué modelo están siguiendo o van a seguir? ¿Estarías orgullosa de lo que ellos están aprendiendo?

La realidad es que no podemos utilizar la excusa de “eso no fue lo que me enseñaron” “no se cómo hacerlo”

No son excusas válidas, pues si llevas tiempo siguiéndome has tenido que aprender algo o si eres nueva en esta página, aquí vas a encontrar muchos artículos para mejorar tu calidad de vida financiera.

Por lo tanto, ¡FUERA LAS EXCUSAS! no te engañes ¡por favor! 

Al final del día, tu y solamente tu eres quién te vas a afectar y por ende tu familia, y precisamente es lo que no quiero que te pase.

Asume tu responsabilidad de las malas decisiones del pasado, pero, toma acción.

¿Cómo tomar acción?

Crea el centro de comando (si no me haz escuchado hablar de esto, más adelante hablaré un poco en detalle) y atiende los asuntos que tienes que atender.

¿Cuáles son esos asuntos?

  1. Crear un fondo de emergencia
  2. Hacer tu monitoreo de gastos 
  3. Crear tu presupuesto
  4. Organizar tus deudas y comenzar a saldarlas
  5. Invertir en tu desarrollo personal
  6. Buscar un buen seguro (para cubrirte a ti y tus propiedades)
  7. Ahorra tu salario para 3 a 6 meses

El ahorro es parte importante de tu vida diaria, si no haces un fondo de emergencia, cuando se dañe algo en casa o surja alguna necesidad de momento: ¿Cómo lo vas a atender? ¿con la tarjeta de crédito? No, esa no debe ser una opción.

El ahorro es lo más importante que podemos tener para lograr las metas financieras que queramos hacer.

No necesitamos lo que nos venden.

Estamos acostumbradas a que cuando sale algo nuevo, “lo necesitamos”

¡no! No lo necesitas, no caigas en esa trampa de comprar lo que te venden creando una falsa necesidad en ti.

¿Cuál es el problema de esto? 

Que cuando adquirimos algo que alguien más (compañía o persona) dijo que lo necesitamos, llegamos a nuestra casa o pasa algunas semanas de uso, y nos damos cuenta de que realmente NO lo necesitábamos.

Te lo digo, porque pasé por ese proceso. Así que cuando creo que “necesito” algo, espero un tiempo para ver si realmente lo necesitas o son antojos que te surgieron de momento.

Todas pasamos por eso y todas estamos en el mismo barco. 

Estamos siendo bombardeados por televisión, internet, promociones por correo, en la calle, etc. para que compres algo que NO necesitas con dinero que NO tienes.

Quiero que despiertes y no te desilusiones por malas decisiones ni por falta de voluntad. 

Por eso es importante que aprendas a que antes de comprar algo, detente a pensar y analizar lo que necesitas.

Incluso si puedes ir haciendo una lista de compras de las cosas que vayan dañándose, que necesites remplazar en casa o que simplemente quieras comprar para tu gusto. 

De esta manera, vamos ahorrando para aquellas cosas que vamos necesitando, que nos gustan, o hasta para esos gustos que quieres complacer.

A medida que pongas en orden tus prioridades financieras, vas a comenzar a ver diferencia en tu cuenta de banco, hasta en tus decisiones. 

Aprenderás a decir que no, cuando no se puede y cuando quieras disfrutar de tu dinero, lo harás sin ningún tipo de remordimiento. 

Ahí es donde quiero que llegues, que tengas dinero para todo- que te tomará tiempo, ¡claro que si!

Pero la paz mental que vas a tener cuando compres lo que quieras (necesitándolo o no) vas a estar tranquila y vas a poder disfrutar al máximo.

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